miércoles, 14 de enero de 2009

Quiero dormir

Abro los ojos. Me he debido quedar dormida en el sofá. Me levanto y cruzo en pasillo en penumbra, únicamente iluminado por la tenue luz de las farolas de la calle. Entro en mi habitación y me acerco a mi cama. Me quedo paralizada al ver el bulto que ocupa el colchón. Retiro la sábana unos centímetros y vuelvo a respirar aliviada. Solo soy yo. A pesar de que no he hecho ruido alguno, me he despertado. “¿Qué quieres?” ¿Qué voy a querer? “Dormir en mi cama.” Me remuevo hasta darme la vuelta y me miro. “He estado todo el día contigo en otra parte, ¿se puede saber dónde te has metido hoy?” Frunzo el ceño mientras pienso la respuesta y me dirijo una mirada inocente. “Me he quedado dormida, lo siento.” Suelto un soplido. Entrecierro los ojos y digo, muy enfadada: “Hoy hemos tenido un examen, y no me ha salido bien por tu culpa. Además, he estado distraída y no he podido concentrarme en nada. ¿Sabes lo que me cuesta dejar de pensar en quien tú sabes?” Bajo la cabeza en señal de arrepentimiento, sé que no es mucho, pero me conozco lo suficiente como para saber qué va a pasar. Lentamente, me hago a un lado para dejarme sitio. “Venga, entra.” Le dedico una leve sonrisa al bulto y me deslizo bajo de las sábanas. Estiro los brazos y me rodeo la cintura. Me estrujo en un fuerte abrazo y acaricio mi espalda con la nariz. Quién sabe cuando será la próxima vez que me encuentre conmigo...

2 comentarios:

  1. qué bonito es encontrarse a uno mismo!

    hace mucho que no dialogo.

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